Lanzamiento de la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos

La Fundación Luisa Hairabedian presenta la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos que tiene como objetivo informar sobre congresos, actualidad, seminarios, publicaciones, conferencias, bibliografía y postgrados relacionados a Ciencias Sociales, Estudios sobre Genocidio, Diáspora Armenia y temáticas afines

martes, 1 de noviembre de 2011

Azerbaijan Wins Security Council Seat, While Armenians Remain Idle

By Harut Sassounian
Publisher, The California Courier

Pres. Aliyev was celebrating last week his country’s historic victory at the United Nations. With an overwhelming number of votes, Azerbaijan was elected for the first time to the prestigious UN Security Council for a two-year term.

This column shall address three questions: 1) how did Azerbaijan manage to get elected to such an elite body? 2) what will Azerbaijan accomplish with its newly-acquired seat? 3) what actions did Armenians take to counter Azerbaijan’s candidacy?

Azerbaijan, Hungary and Slovenia were competing for a non-permanent seat reserved for the Eastern European region in the Security Council. Normally, Azerbaijan would have no chance of getting elected to such a distinguished body, since it is the least qualified of the three countries in fulfilling the requirements of the UN Charter, due to its failure to contribute to international peace and security, and lack of participation in the work of UN agencies.

According to knowledgeable sources, Azerbaijan made up for its deficiencies by offering tour packages and monetary incentives to UN delegates, and economic inducements to financially strapped nations in return for their votes at the UN General Assembly which elects the 10 non-permanent members of the Security Council. By hook or by crook, Azerbaijan acquired the support of Islamic countries, the Arab League, the Non-Aligned Movement, and CIS (former Soviet) countries, including Russia. Yet, despite these unusual lobbying tactics, it took Azerbaijan 17 rounds over a two-day period to garner the necessary votes, and only after Slovenia, its main rival, withdrew in protest from the race. Slovenia’s Foreign Minister Samuel Zbogar complained that his country “did not approve the way this campaign was held.” Although he did not elaborate, he was referring to Azerbaijan’s lavish gift-giving spree.

Naturally, gaining a seat on the powerful UN Security Council accords Azerbaijan international prestige and a new venue to pursue its incessant Armenophobic campaigns. Nevertheless, there is little chance that Azeri officials will be able to succeed in their announced objective of placing the Karabagh (Artsakh) conflict on the Council’s agenda. The Minsk Group co-Chairs -- France, Russia and the United States -- as three of the five veto-wielding permanent members of the Security Council, have made it amply clear that this matter will be handled by the Minsk Group, outside the UN framework. Hence, Azerbaijan’s leaders risk disillusioning their people, having reassured them that the Security Council will take up the Karabagh issue. Azerbaijan could also get entangled in precarious situations, being forced to take sides when voting on confrontational issues involving Iran, Israel, and Syria, among others.

While the Aliyev regime was turning the world upside down to come up with votes for its Security Council bid, what were Armenians doing to counter Azerbaijan’s efforts?

Opponents at home criticized the Armenian government for not declaring Armenia’s candidacy for the Security Council, arguing that this would have taken away votes from Azerbaijan. Such a strategy, however, may not have been in Yerevan’s best interest, because Armenia could not compete with Baku’s vote-buying spree, and would have drawn votes away from Slovenia, assuring a bigger victory margin for Azerbaijan.

In an earlier column, I had suggested that Armenian organizations and prominent individuals in the Diaspora, in consultation with Armenia’s Foreign Ministry, launch a global campaign to counter Azerbaijan’s candidacy. I had urged Armenians around the world to ask their respective governments not to support Azerbaijan’s Security Council bid.

Regrettably, neither the Armenian Foreign Ministry nor the Diaspora leadership initiated such a coordinated effort. Two months ago, when delegates from 50 countries gathered at a Pan-Armenian Conference in Yerevan, Foreign Ministry officials should have taken the opportunity to strategize with activists and heads of organizations on how to counter Azerbaijan’s candidacy. Ironically, one of the topics on the conference agenda was “mechanisms for the development of Armenia-Diaspora partnership.” Such discussions are only useful if they are followed up by concrete actions.

Fortunately, a mechanism for global Armenian coordination is in the works for the 100th anniversary of the Armenian Genocide. For this purpose, a preliminary meeting was held in Yerevan several months ago. Turkey has already announced its UN Security Council candidacy for 2015, at a time when Armenians will be commemorating the centennial of the Genocide. The question is: Will Armenians be better prepared to counter Turkey's candidacy in four years than they were Azerbaijan’s this year?

HAITÍ Naciente sindicato denuncia represión patronal

Por Ansel Herz*

Un manifestante alza un cartel que reza: "Respeten los derechos del pueblo trabajador"

Crédito: Ansel Herz/IPS



PUERTO PRÍNCIPE, 28 oct (IPS) - Trabajadores de la vestimenta de Haití aseguran que los patrones reprimen sus intentos de organización, y señalan que seis de los siete dirigentes de su sindicato fueron despedidos dos semanas después de que éste fuera formado.

La Unión de Trabajadores Textiles y de la Vestimenta (Sota, por sus siglas en creole) fue reconocida en septiembre por el gobierno y es apoyada por la central sindical Batay Ouvriye ("lucha de los trabajadores").

Judeline Pierre, de 44 años, empleada en el Parque Industrial de Sonapi, cerca del aeropuerto de Puerto Príncipe, reconoció haber asistido secretamente a las reuniones de Batay Ouvriye por meses.

En su bolso aún lleva un panfleto demandando mejores condiciones de trabajo en las fábricas. Dijo que se vio obligada a ocultar su colaboración con la central sindical. "Tan pronto como empiezas a defender tus derechos, te despiden. Han echado a muchos trabajadores por eso".

Las fábricas textiles en Puerto Príncipe dan trabajo a unas 29.000 personas, en un país con nueve millones de habitantes y una tasa de desempleo estimada en 80 por ciento, según la embajada de Estados Unidos.

El salario mínimo es de unos cinco dólares diarios, aunque algunos trabajadores ganan más si superan sus cuotas de producción.

Un puñado de contratistas dirigen las fábricas, ensamblando y exportando vestimentas libres de impuestos para compañías estadounidenses como Hanes y The Gap bajo los términos de un acuerdo comercial preferencial entre Haití y Estados Unidos conocido como programa Hope (acrónimo en inglés de Oportunidad Hemisférica Haitiana a Través del Estímulo a la Asociación).

Charles Baker, cuya fábrica echó a uno de los trabajadores vinculados con la Sota, y George Sassine, jefe de la asociación de propietarios del sector y director ejecutivo del programa Hope, dijeron a IPS que no se oponían en principio a las asociaciones de trabajadores, y subrayaron que los últimos despidos estaban justificados.

"Esos incidentes no tienen nada que ver con que haya personas tratando de formar un sindicato", dijo Sassine a IPS. "Ahora, de pronto, toda la comunidad internacional está a mis espaldas diciéndome que estoy en contra de que se organice el pueblo".

Sassine dijo creer que Batay Ouvriye procuraba el cierre total de las industrias, más que simplemente organizar a los trabajadores.

Saliendo de su oficina con aire acondicionado e ingresando en la ruidosa fábrica, con 1.640 trabajadores, Baker dijo gesticulando: "Si se quieren sindicalizar, pueden hacerlo. Pero deben realizarlo en la forma correcta".

Reconoció haber despedido a un empleado, pero arguyó que éste se encontraba distribuyendo panfletos durante sus horas de trabajo y por tanto interrumpía la producción.

Entre los trabajadores y los propietarios de la fábrica se encuentra Better Work Haiti, un equipo de nueve personas financiado por el Departamento (ministerio) de Trabajo de Estados Unidos y encargado de supervisar las condiciones laborales en la industria haitiana.

El grupo presentará un informe el mes próximo sobre el despido de los dirigentes de Sota.

El tercer reporte semestral de Better Work Haiti sobre conformidad a los estándares de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue divulgado hace dos semanas.

El estudio denunció violaciones a algunas regulaciones sobre salud laboral, seguridad y salario mínimo en más de 80 por ciento de las fábricas, pero el acatamiento era casi perfecto en cuatro principios considerados "centrales" por la OIT.

Estos son la eliminación progresiva del empleo infantil, la prohibición del trabajo forzado, la no discriminación y el derecho a la libertad de asociación y negociación colectiva.

Richard Lavallée, director de Better Work Haiti, señaló que los propietarios de las fábricas "estaban plenamente comprometidos con el programa" Hope, y elogiaron los firmes avances en el cumplimiento de estándares fundamentales en los últimos dos años.

En cuanto al derecho a libertad de asociación y negociación colectiva, el último informe identifica solo dos instancias de no acatamiento, incluyendo el despido de 140 trabajadores tras una huelga de 12 días en mayo.

No obstante, el informe señala que, "aunque no se citan hallazgos de no conformidad" a los principios de la OIT en el capítulo referido a la actividad sindical, es evidente que hay "muchos desafíos significativos relacionados con los derechos de los trabajadores para conformar, integrar y participar libremente de sindicatos independientes".

"Si se ven los informes, en Haití hay solo una fábrica sindicalizada (en la nororiental ciudad de Ouanaminthe) de las 23 que están operando. En las de Puerto Príncipe no hay sindicatos. No tenemos ninguna evidencia", señaló Lavallée.

Explicó además que si el propietario de una fábrica despedía a una persona por intentar organizar a los trabajadores, ello no figuraría en los registros de empleados revisados por su equipo.

También admitió que poco se podía medir sobre represión patronal ya que casi no había sindicatos.

Activistas haitianos han denunciado constantemente represión patronal, señaló Lavallée, pero añadió que estos nunca presentaron evidencia ni los nombres de los supuestos trabajadores echados sino hasta la ronda de despidos del mes pasado.

La expansión de la industria textil en Haití ha sido ensalzada como una palanca fundamental para la reconstrucción y el desarrollo del país. Un portavoz de la embajada estadounidense dijo a IPS que el sector tenía el potencial para más que duplicarse en los próximos cuatro años.

Funcionarios de gobierno aseguraron que 20.000 empleos serían creados por la textil surcoreana Sae-A, que firmó un acuerdo con Puerto Príncipe el año pasado para construir un parque industrial en el norte del país.

El financiamiento del proyecto, que provino de donantes internacionales --50 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo y 120 millones de Estados Unidos--, "no fue condicionado al derecho de los sindicatos a organizarse en ese espacio", remarcó la politóloga canadiense Yasmine Shamsie, que ha estudiado la industria textil haitiana.

"Estoy muy desilusionada por la reacción de la industria al nuevo sindicato", dijo a IPS por correo electrónico, en referencia a la Sota.



*Ansel Herz es periodista independiente y escribe en el blog http://mediahacker.org.

PAKISTÁN El Talibán no puede con la música

Por Ashfaq Yusufzai

Tienda de discos de Peshawar en reforma tras el atentado perpetrado el mes pasado por el Talibán.

Crédito: Ashfaq Yusufzai/IPS



PESHAWAR, Pakistán, nov (IPS) - "En los últimos años canté más de 10 temas contra el Talibán", dijo a IPS el premiado músico pakistaní Khyal Mohammad. "Recibí amenazas a través de mensajes de texto, pero seguiré haciéndolo porque me da fuerzas", apuntó.

Pero no todos los artistas en el atribulado norte de Pakistán siguieron el mismo camino. Shamim Ara, de 30 años, señaló que recibió varias cartas de amenaza del movimiento islamista afgano, y decidió abandonar la profesión de músico.

"Todavía quiero cantar porque me apasiona, pero mis hermanos no quieren", contó a IPS. "Varios actores y cantantes de esta provincia pidieron asilo político tras recibir amenazas de muerte del Talibán", apuntó.

La música se vuelve el lenguaje para desafiar al movimiento islamita Talibán, lo que se desprende de sus ataques contra ella. Además parece que está ganando, pese a los repetidos ataques contra comercios de instrumentos y venta de discos.

"La interminable serie de atentados con bomba está a la orden del día, pero no nos dejamos intimidar", señaló Sher Dil Khan, presidente de la Asociación de Comercios de Venta de CD (discos compactos) en Khyber Pakhtunkhwa, provincia del norte de Pakistán.

"Seguiremos produciendo nuevos filmes y canciones para los pashtún. Les encantan las canciones y las películas", añadió.

El Talibán trata de destruir el negocio, señaló Khan, parado en los escombros del atentado perpetrado en septiembre, que dejó siete personas muertas y 30 heridas, en el centro Nishtarabad, en Peshawar, capital de esta provincia. El distrito tenía 500 comercios de venta de música y filmes.

"Recibimos amenazas telefónicas y por carta del Talibán para que dejemos de vender discos porque es contra el Islam, según ellos", dijo a IPS. Pero los propietarios ya repararon 20 comercios y continúan con su negocio.

El atentado de septiembre fue el tercero en Nishtarabad. Un ataque similar cometido en marzo dejó una persona muerta y 16 heridas y, el de octubre de 2007, dos heridas. El centro de venta de discos también abastece a Afganistán, Malasia y otros países de Medio Oriente.

"El Talibán prohibió la música desde que llegó al gobierno de Afganistán en 1997. También estaba vedada en medios de transporte y hoteles", dijo a IPS el cantante Irfan Khan.

Muchos músicos debieron abandonar el país por temor a las represalias del movimiento islamista, apuntó.

Cuando el Talibán llegó a Pakistán cruzando la porosa frontera de 2.400 kilómetros de largo con Afganistán, tras ser expulsado por las fuerzas de la coalición encabezadas por Estados Unidos en 2001, comenzó a atacar comercios de música en las Áreas Tribales Administradas Federalmente (FATA).

Los últimos atentados se concentraron en la vecina Khyber Pakhtunkhwa, una de las cuatro provincias de Pakistán.

La cantante y bailarina Shabana recibió un disparo en la cabeza en enero de 2008. Su cuerpo fue colgado de un poste de electricidad en Swat, uno de los 25 distritos de esta provincia.

Swat es un centro turístico donde había unas 500 bailarinas y 800 comercios de música antes de 2007, que desaparecieron un año después de la llegada del Talibán. Los artistas se mudaron o se quedaron en casa por seguridad.

"La mayoría de los empresarios que abandonaron Swat regresaron tras la exitosa operación militar de comienzos de 2010 que expulsó al Talibán", dijo a IPS el presidente de la Asociación de Artistas de Khyber Pakhtunkhwa, Javid Babar. "Ahora todo regresó a la normalidad", apuntó.

El movimiento islamista obligaba a la gente a seguir su propia rama del Islam. Pero la música y la actuación forman parte de la cultura pashtún, explicó Babar, ganador del Premio Presidencial.

Poco después de llegar al gobierno local en 2003, Muttahida Majlis-i-Amal (MMA), afín al Talibán, cerró el Nishtar Hall, el único teatro de la provincia. También desactivó el mercado de Dabgari Gardens, donde muchos músicos tenían sus oficinas para organizar su trabajo en bodas y otras fiestas.

El Partido Nacional Awami, que encabeza la coalición de gobierno de Khyber Pakhtunkhwa con el Partido del Pueblo de Pakistán, reabrió el teatro permitiendo a muchos músicos reanudar su actividad.

El PPP está encabezado por el presidente Asif Zardari, viudo de la dos veces primera ministra Benazir Bhutto, asesinada en 2007.

El gobierno ordenó reforzar la seguridad en los mercados de música de toda la provincia, dijo a IPS el ministro de Información, Mian Iftikhar Hussain.

"Se pidió a los comerciantes de Nishtarabad que informaran a la policía sobre cualquier elemento sospechoso o bolso, motocicleta o cualquier otro tipo de vehículo que no parezca tener dueño", dijo Hussain a IPS.

El adolescente Omar Shah dijo que el Talibán destruyó 100 comercios de música en Mardan, pero todos fueron reconstruidos. No se puede borrar a la fuerza, apuntó.

"La gente compra discos de películas indias y pakistaníes, canciones y series de televisión de artistas locales. Nos encanta porque describen nuestra cultura y no son obscenas ni vulgares", señaló el joven de 17 años, quien estudia en el Colegio del Gobierno de Mardan. (FIN/2011)

Continúan las detenciones de kurdos y activistas de derechos humanos en Turquía

Nuevamente la policía turca detuvo a Ragip Zarakolu, un conocido activista de los derechos humanos, directorde la Editorial Belge y presidente de la Asociación de Editores “Libertad para publicar” de Estambul. Zarakolu fue detenido el viernes pasado , durante una persecución a gran escala contra kurdos y activistas de derechos humanos. Su hijo, Denis Zarakolu, editor de la Casa Editorial Belge, habia sido detenido algunos dias antes.

El viernes pasado unidades de lucha contra el terrorismo lanzaron operaciones contra sospechosos de pertenecer al KCK (Confederación democrática de Kurdistán) deteniendo a 41 personas.
La policia tambien allanó varias oficinas de la BDP (Partido de Paz y Democracia) en Estambul, incluida la Academia de Politica del BDP.
El co-presidente del BDP Selahattin Demirtas criticó fuertemente la nueva oleada de detenciones realizadas: “No vamos a ser capaces de hablar de un saludable proceso constitucional si siguen adelante con esto. No tendremos más miembros del partido que puedan unirse a los esfuerzos de la elaboración de una nueva Constitución”.

Zarakolu fue objeto de acoso, juicios y penas de prisión desde 1970, forma parte de la larga lista de disidentes condenados bajo el artículo 301 por “insultar al Estado y la República” por afirmar que existió un genocidio de los turcos otomanos contra los armenios entre 1915 y 1923.
Belge ha publicado numerosos libros sobre la opresion de las minorias nacionales en Turquía y el genocidio armenio.

Una campaña de petición on-line ha sido puesta en marcha en protesta por las detenciones arbitrarias en Turquía:

http://www.ipetitions.com/petition/detentionsinturkey/?utm_medium=email&utm_source=system&utm_campaign=Send%2Bto%2BFriend

Lemkin Scholarship program for foreign students

YEREVAN—The Armenian Genocide Museum-Institute announced the 2011-2012 Lemkin Scholarship program for foreign students and Ph.D. candidates. Raphael Lemkin scholarship is intended to enable foreign students, who specialize in genocide studies, especially in the Armenian Genocide, to visit Armenia for a month to conduct research in local institutions and libraries.

The Armenian Genocide Museum-Institute will provide researchers possibility to carry out their research in AGMI, including necessary research materials and consultation.
The deadline for applications is on December 1. The recipient will be selected by the Scientific Council of the AGMI on December 15.

The program is slated to being in 2012. Winners may select to carry out the program at any time in 2012 except January, February and December.

The AGMI will cover all travel and accommodation expenses related to the fellowship. Separate funding will be provided to cover per diem and research expanses.

Required documents for submission
CV or resume
Research proposal (not less than 2 pages)
List of published works (if any)
Two letters of reference
A completed application form.

"LA JUVENTUD ARMENIA DEBATE LA CRISIS INTERNACIONAL"

En el marco de su 70º Aniversario, Unión Juventud Armenia de Sudamérica organiza el ciclo de charlas "LA JUVENTUD ARMENIA DEBATE LA CRISIS INTERNACIONAL"
Dos jornadas pensadas para debatir el futuro del planeta a partir de la crisis que se propaga desde diferentes rincones del mundo.

¿Cómo quedarán configuradas las redes de poder a partir de ahora? ¿Qué pasará con las grandes potencias internacionales?
¿Cómo afecta la crisis a las diferentes regiones del mundo, y cómo puede cada continente hacer frente a ella? ¿Qué nuevas posibilidades y amenazas trae consigo este momento particular?
¿Qué responsabilidades tendrá la juventud mundial de cara al futuro que se configura a partir de ahora?
Estas son sólo algunas de las interrogantes que se abordarán durante las jornadas, a cargo de importantes referentes en política internacional de nuestra región: Dr. Borón, Dr. Der Gougassian, Dr. Tokatlian
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Cronograma de Conferencias

Día 1 - 25/10, 20hs:
>> Diserta el Dr. Atilio BORÓN

Día 2 - 02/11, 20hs:
>> Dialogan el Dr. Khatchik DER GOUGASSIAN y el Dr. Juan Gabriel TOKATLIAN
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.: Asociación Cultural Armenia - Armenia 1366 3° Piso, CABA :.

Unesco aceptó a Palestina como nuevo miembro

Los palestinos dieron un paso firme hacia el reconocimiento pleno de su Estado al tiempo que la primera potencia mundial, Estados Unidos, puso la primera zancadilla ante la marcha palestina. Reunida en París hasta el 10 de noviembre, la Conferencia General de la Unesco votó la adhesión de Palestina como Estado miembro de pleno derecho. El ingreso de Palestina a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura cambia radicalmente el régimen precedente de los palestinos ya que, hasta ayer, Palestina sólo tenía un estatuto de misión observadora. La adhesión de Palestina como Estado de pleno derecho fue aprobada por 107 votos a favor, 14 en contra y 52 abstenciones. Estados Unidos, que se opuso a la medida, decidió de inmediato suspender su financiación a la Unesco. Ello privará al organismo del 22 por ciento de su presupuesto, alrededor de 70 millones de dólares. Washington aplicó sin concesiones dos leyes que datan de los años ’90 y que prohíben que Estados Unidos financie cualquier agencia de las Naciones Unidas en la que Palestina sea aceptada como un Estado pleno mientras no se haya llegado a un acuerdo de paz con Israel.
Pero los ya clarísimos intereses de la administración norteamericana y su favoritismo hacia Israel no son los de la mayoría de los países de la comunidad internacional. Francia, la casi totalidad de los países árabes, los países del Brics (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), Argentina, y exceptuando México, que se abstuvo, y Panamá, que votó en contra, los países de América latina cerraron filas a favor de los palestinos. Estados Unidos, Alemania y Canadá se opusieron, mientras que Italia y Reino Unido se abstuvieron. Israel también adelantó que retiraría su contribución financiera a la Unesco. El embajador israelí ante el organismo, Nimrod Barkan, dijo que el ingreso de Palestina como Estado era una “tragedia para la Unesco”. Barkan sacó del bolsillo las ya desgastadas amenazas contra los países que apoyaron a los palestinos. El embajador israelí advirtió que ello “debilitará” la capacidad de esos países a “influenciar la posición israelí”. Barkan tildó de “ciencia ficción” el ingreso de los palestinos a la Unesco y recalcó que éste era “un día triste” porque marcaba el momento en que “una organización decide desconectarse de la realidad”. El cruce de declaraciones entre los principales actores del conflicto israelo-palestino permite medir la distancia abismal que hay para llegar a un acuerdo de paz. Washington, a través de su embajador ante la Unesco, David Killion, estimó que la iniciativa del organismo era “prematura” y “contraproducente”. Muy por el contrario, el ministro palestino de Relaciones Exteriores, Riyad Al-Malki, declaró que se estaba viviendo “un momento histórico que le devuelve a Palestina parte de sus derechos”. Al-Malki refutó el argumento israelo-norteamericano que consiste en vincular el nuevo estatuto de Palestina con la paz en la región.
Palestina se convirtió en el Estado número 195 de la Unesco gracias a los estatutos que rigen a este organismo dependiente de la ONU. A diferencia de lo que ocurre en el Consejo de Seguridad, donde cinco países (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China) tienen derecho de veto y pueden bloquear, entre otras cosas, la adhesión de un nuevo Estado, la Unesco sólo requiere dos tercios de los votos de la Conferencia General para adquirir el estatuto de Estado de pleno derecho en el seno de la Unesco. El nuevo régimen les permitirá a los palestinos que algunos de los territorios ocupados por Israel, entre ellos Belén, Hebrón y Jericó, sean reconocidos como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Para el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, se trata de un éxito diplomático de gran alcance que torna un poco más tangible el reconocimiento de Palestina como Estado. El pasado 23 de septiembre, Abbas planteó oficialmente la aceptación de Palestina como Estado miembro de la ONU. El Consejo de Seguridad examinará la solicitud el próximo 11 de noviembre, pero ésta tiene pocas posibilidades de ser aceptada por cuanto Washington ya adelantó que ejercería su derecho de veto.
Por lo pronto, la Unesco aceptó en París el reto de funcionar con casi una cuarta parte de su presupuesto de menos (ver aparte). No es la primera vez que Estados Unidos chantajea a la Unesco con el retiro de su contribución financiera. Entre 1984 y 2003, Washington boicoteó a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para protestar por su pésima administración y por la ideología tercermundista que imperaba en la Unesco. La directora general del Organismo, Irina Bokova, admitió que de ahora en más habría que “cortar programas y reajustar el equilibrio de nuestro presupuesto”. Sin embargo, para la responsable del organismo, ya no se trata de un “problema financiero”, sino de un “problema que concierne a la universalidad de nuestra organización”. Como ya se ha podido corroborar en el conflicto israelo-palestino y tantos otros dramas que sacuden al mundo, las grandes potencias mundiales tienen una visión variable de la “universalidad” de los derechos. Estos son “universales” según el peso de los intereses y no como valor supremo de la humanidad.