Lanzamiento de la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos

La Fundación Luisa Hairabedian presenta la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos que tiene como objetivo informar sobre congresos, actualidad, seminarios, publicaciones, conferencias, bibliografía y postgrados relacionados a Ciencias Sociales, Estudios sobre Genocidio, Diáspora Armenia y temáticas afines

miércoles, 21 de enero de 2015

Marchas en memoria de Hrant Dink en Erevan y Estambul

Miles de ciudadanos turcos y armenios se han congregado este lunes en varias ciudades de Turquía para honrar la memoria de Hrant Dink, el periodista turco-armenio asesinado en 2007, y pedir que se juzgue a quienes instigaron el crimen. En Estambul, la Policía ha acordonado la plaza de Taksim, y la manifestación, que salió de un lugar aledaño, ha transcurrido sin incidentes para desembocar ante la redacción del semanario armenio 'Agos', que Dink había dirigido hasta su muerte.

El asesino confeso, Ogün Samast, menor de edad en el momento del crimen, cumple una condena de 22 años, pero los familiares de Dink llevan ocho años denunciando que la Justicia nunca intentó dar con quienes le instigaron a disparar al periodista. El caso, aún abierto, parece avanzar después de la detención, el martes pasado, de dos agentes y del jefe de Policía de la provincia suroriental de Cizre, acusados de negligencia.

Algunos activistas en la marcha de este lunes han comentado que las detenciones de sospechosos conocidos desde hace tiempo sólo han sido posibles ahora gracias al enfrentamiento entre el Ejecutivo y los simpatizantes del predicador islamista Fethullah Gülen, que dominan parte del aparato policial. La mayoría de los activistas, sin embargo, dudan de que estas detenciones sirvan para sacar a la luz la verdad.



La marcha ha adoptado este año también consignas a favor de la revista francesa 'Charlie Hebdo', equiparando los casos con frases como "Je suis Charlie" y "Je suis Hrant". En Ankara, la Policía ha dispersado con gas lacrimógeno una trifulca después de que unos estudiantes que se manifestaron a favor de Dink y de 'Charlie Hebdo' fueran agredidos por ultraderechistas.

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2015/01/19/54bd5e10e2704eaa3b8b456f.html

martes, 20 de enero de 2015

Armenia responde : Turquía perfecciona la distorsión histórica

En una enérgica carta, el Presidente Serge Sarkisian respondió a la invitación del Presidente turco Recep Tayyip Erdogan para que asistiera en Turquía el 24 de abril a las ceremonias de conmemoración del centenario de la campaña de Gallipoli de la Primera Guerra Mundial. 

"Turquía continúa su política de negación convencional y 'perfecciona' su instrumentación al distorsionar la historia. Esta vez, está celebrando el 100 aniversario de la Batalla de Gallipoli el 24 de abril, aunque la batalla comenzó el 18 de marzo de 1915 y duró hasta finales de enero de 1916; mientras la operación de los aliados comenzaron el 25 de abril", escribió Sarkisian, añadiendo"¿Cuál es el propósito [de esto] si no es distraer la atención mundial del 100 aniversario del genocidio armenio?" 

En su carta, Sarkisian optó por destacar el caso del famoso artillero armenio, el capitán Sarkis Torosyan, que sirvió lealmente al ejército otomano y luchó en la batalla de Gallipoli, recibiendo un final sangriento, en el que su familia fue brutalmente masacrada y deportada. "La ola de masacres y deportaciones contundentes planificadas y perpetradas por el imperio otomano contra el pueblo armenio también condujo a la muerte de Sargis Torosyan; sus padres estaban entre los 1,5 millones de víctimas del genocidio; mientras su hermana murió en el desierto sirio", escribió Sarkisian. 

"La paz y amistad primero debe colocar las bisagras en el coraje para enfrentarse al pasado, a la justicia histórica y a la memoria universal.", continuó Sarkisian. El presidente también pidió a Erdogan fundamentara sus llamamientos a la paz mundial, pidiéndole al mundo reconocer el Genocidio. "Cada uno de nosotros tiene el deber de transmitir la verdadera historia a las generaciones futuras y prevenir la repetición de los crímenes y preparar el terreno para el acercamiento y la cooperación futura entre los pueblos, sobre todo los pueblos vecinos", agregó Sarkisian. 

Erdogan ha enviado invitaciones a más de 100 jefes de Estado. Según fuentes turcas, el presidente de Azerbaiyán, el príncipe Carlos y sus dos hijos van a estar presentes en las ceremonias que conmemoran la batalla de Gallipoli y también lo harán los primeros ministros de Australia y de Nueva Zelanda. También se espera que alrededor de 8.500 australianos y 2.000 neozelandeses participen en las ceremonias turcas de 24 de abril. 


A continuación el texto de la carta de Sarkisian a Erdogan. 



Estimado Sr. Presidente, 


Recibí su invitación a participar en las ceremonias de conmemoración que marcan el 100 aniversario de la Batalla de Gallipoli. 

La Primera Guerra Mundial es una de las páginas más negras de la historia humana, lo que resultó en la pérdida de millones de vidas inocentes y la mutilación de sus destinos. 

El artillero armenio, el capitán Sargis Torosyan, se unió a las tropas del Imperio Otomano en la batalla de Gallipoli y era un oficial que se dedicó a asegurar la defensa y la seguridad del Imperio. Por su leal servicio y sacrificio, recibió honores militares. Ese mismo año, sin embargo, la ola de masacres y deportaciones contundentes planificadas y perpetradas por el imperio otomano contra el pueblo armenio también condujo a la muerte de Sargis Torosyan. Los padres de Torosyan estaban entre los 1,5 millones de víctimas del genocidio, mientras su hermana murió en el desierto sirio. 

Fue como resultado de esa masacre sin precedentes que Rafael Lemkin acuñó el término "genocidio" y fue la impunidad de ese crimen que preparó el terreno para el Holocausto y los genocidios en Ruanda, Camboya y Darfur. 

Según usted, la batalla de Gallipoli es un símbolo no sólo para Turquía, sino para todo el mundo, de las relaciones amistosas que se forjaron en la guerra; mientras que el campo de batalla es un recordatorio de las amargas consecuencias de la guerra y un monumento a la paz y a la amistad. Dejando de lado la importancia de la batalla de Gallipoli o del discutible papel de Turquía durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, debemos recordar que la paz y amistad primero debe colocar las bisagras en el coraje para enfrentarse al pasado, a la justicia histórica y a la memoria universal. 

Por desgracia, Turquía continúa su política de negación convencional y está "perfeccionando" su instrumentación para distorsionar la historia. Esta vez, Turquía está celebrando el 100 aniversario de la Batalla de Gallipoli el 24 de abril, a pesar de que la batalla comenzó el 18 de marzo 1915 y se prolongó hasta finales de enero de 1916; mientras que la operación de los aliados comenzó el 25 de abril. ¿Cuál es pues el propósito, si no el de distraer la atención del mundo del 100 aniversario del Genocidio Armenio? Turquía tenía el deber aún más importante para su propio pueblo y para la humanidad y es el reconocimiento del Genocidio Armenio y su condena. 

Por lo tanto, yo le aconsejo que recuerde en sus discursos por la paz mundial a hacer un llamado al mundo a reconocer el genocidio armenio y la conmemoración de los 1,5 millones de víctimas inocentes. Cada uno de nosotros tiene el deber de transmitir la verdadera historia a las generaciones futuras y prevenir la repetición de los crímenes y preparar el terreno para el acercamiento y la cooperación futura entre los pueblos, sobre todo con los pueblos vecinos. 



P.d.: Le recuerdo a Su excelencia, que un par de meses atrás le invité a Ereván a conmemorar juntos la memoria de los mártires inocentes del genocidio armenio el 24 de abril de 2015. Los armenios no aceptamos ser alojados por un huésped que no remitió respuesta alguna a esa invitación primera. 

Erdogan invita a Sarkisian a Turquía en el aniversario del genocidio armenio|

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan, extendió una invitación al presidente armenio Serzh Sargsyan a las ceremonias que marcan el centenario de la Batalla de Gallipoli en Çanakkale a finales de abril, que coincide con el día de la conmemoración de Armenia del 100 aniversario del genocidio.

Las tropas ANZAC (Cuerpo de Ejército de Australia-Nueva Zelanda) desembarcaron en las costas de Çanakkkale el 25 de abril de 1915 en un intento por destruir las unidades de artillería turcas, pero fueron derrotadas en un combate sangriento que continuó hasta diciembre de 1915. Desde entonces, los australianos y los neozelandeses han conmemorado la Batalla de Gallipoli el 25 de abril, como fecha del primer desembarco y del 6 agosto al 10 agosto, el segundo desembarco de las tropas ANZAC.


Marcando el 100 aniversario de la batalla por Turquía, Australia y Nueva Zelanda, el gobierno turco está organizando ceremonias con la participación de 8.500 australianos y 2.000 neozelandeses. Se espera que el príncipe Carlos de Reino Unido y sus dos hijos, y los primeros ministros de Australia y Nueva Zelanda participen en las conmemoraciones.

Un día antes del 24 de abril, el gobierno tiene la intención de ofrecer una recepción y una "Cumbre de la Paz" en Estambul, día en que Turquía se conmemora el 95 aniversario de la fundación del Parlamento turco.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu ha firmado cartas de invitación a sus homólogos, mientras que el presidente Erdogan ha enviado cartas a los jefes de Estado, acompañado por el mensaje, "Estaríamos encantados de tenerle con nosotros en las conmemoraciones del 100 aniversario de la Batalla de Gallipoli".

En declaraciones a diario Hürriyet, un funcionario gubernamental recordó que junto con los muchos otros grupos étnicos que lucharon en las filas del ejército otomano, los armenios también lucharon en Gallipoli. "Luchamos juntos en Gallipoli. Es por eso que hemos extendido la invitación a Sargsyan", agregó el funcionario.

Sin embargo, el 24 de abril 1915 es también la fecha de conmemoración del 100 aniversario del Genocidio Armenio. Sargsyan ha invitado a los líderes mundiales a Ereván el mismo día y se espera que ni Sargsyan ni Obama acepten la invitación de Turquía para asistir a las ceremonias en Turquía.

Turquía siempre ha celebrado la Batalla de Gallipoli el 25 de abril y este año lo adelantó un día con el propósito obvio de boicotear la conmemoración internacional del genocidio que tendrá lugar el mismo día en Ereván.

lunes, 19 de enero de 2015

Memoria a Hrant Dink


Hrant Dink (Malatya, 15 de septiembre de 1954 - Estambul, 19 de enero de 2007) fue un periodista turco de origen armenio. Su faceta profesional más conocida era su condición de redactor del semanario Agos en armenio. Fue columnista y redactor-jefe del mismo desde 1996 hasta su asesinato, medio al que se le considera como la voz de la comunidad armenia.

Hace ocho años, Hrant Dink fue asesinado a tiros en Estambul cuando salía de la redacción de Agós, el semanario bilingüe desde donde sostenía una visión crítica de la actualidad turca sin olvidar nunca la denuncia del genocidio perpetrado contra los armenios en 1915. Desde hace siete años, cada 19 de enero se impone el recuerdo y el homenaje a este periodista de ciudadanía turca y de origen armenio que fue censurado y perseguido en Turquía, principalmente por su posición con respecto del genocidio contra el pueblo armenio, un crimen que el Estado turco continúa queriendo ocultar. 

Desde hace ocho años, el gobierno turco pretende desvincularse del asesinato, solapando que en el propio Código Penal turco puede leerse el carácter represivo de ese Estado, cuando en su artículo 301 condena a quien “agravie públicamente a la identidad nacional turca o a la República de Turquía”, sin importarle que en 2005 Amnistía Internacional declarara que este artículo “amenaza directamente la libertad de expresión”.

 Desde hace ocho años, en todo el mundo, organizaciones de la colectividad armenia, de derechos humanos, y luchadores por la libertad de expresión, reclamamos justicia.





El asesinato de Hrant Dink en 2007 no fue un rayo en un cielo sereno, fue un hecho de extrema violencia que cristalizó la situación, cada vez más acuciante, de la prensa y de los derechos humanos en Turquía. El 2013 fue un año que ratificó esta situación. Más allá de las fronteras de Turquía, y de los miembros de la diáspora armenia, el asesinato de Dink es un símbolo que condensa el accionar estatal y paraestatal contra las voces disidentes, que, como se ha dicho, cada vez son más y cada vez son más reprimidas. Desde el CNA creemos que no sólo es importante recordar a Hrant Dink como una víctima más de la intolerancia promovida y ejecutada por el Estado turco, sino que es imprescindible reivindicar y continuar su lucha.


Bibliografía:  http://es.wikipedia.org/wiki/Hrant_Dink

http://www.cna.org.ar/a-siete-anos-del-asesinato-de-hrant-dink/

viernes, 16 de enero de 2015

Periodistas reunidos para un 2015 responsable

NEW YORK —Journalists Laure Marchand, Guillaume Perrier, David Barsamian, and Robert Fisk are among the confirmed speakers at “Responsibility 2015,” the international conference marking the Centennial of the Armenian Genocide, to be held on March 13-15, 2015, at New York’s Marriott Marquis Hotel.


Guillaume Perrier and Laure MarchandGuillaume Perrier and Laure Marchand (Photo by Laurent Melikian)


Laure Marchand is a French journalist and writer. From 2005-14, she was a regional correspondent in Istanbul for “Le Figaro” daily and “Le Nouvel Observateur.” She is the co-author, with Laure Marchand, of the award-winning book La Turquie et le Fantôme Arménien (Actes Sud, 2013), a compelling portrait of the aftermath of the Armenian Genocide, also published in Turkish by Iletisim (2014), and now in English with the title, Turkey and the Armenian Ghost, by McGill Queen University Press (2015). Also in 2015, the book will be adapted into a documentary film and a comic strip.

Guillaume Perrier is a French journalist, writer, and radio reporter. From 2005-14, he was an Istanbul-based correspondent for “Le Monde.” His articles have appeared in GEO, the Guardian, and other publications. An expert in Turkish politics and Kurdish affairs, he has reported from throughout the region, particularly Syria and Iraq. He is the co-author, with Marchand, of the award-winning book La Turquie et le Fantôme Arménien.

David Barsamian is a wide-ranging investigative journalist who has made significant contributions to America’s independent media landscape with his weekly radio show Alternative Radio, now in its 28th year, and his books with Noam Chomsky, Eqbal Ahmad, Howard Zinn, Tariq Ali, Richard Wolff, Arundhati Roy, and Edward Said. His best-selling books with Chomsky have been translated into many languages. Barsamian lectures on world affairs, imperialism, the state of journalism, censorship, the economic crisis, and global rebellions. He is the winner of the Media Education Award, the ACLU’s Upton Sinclair Award for independent journalism, and the Cultural Freedom Fellowship from the Lannan Foundation. The Institute for Alternative Journalism named him one of its Top Ten Media Heroes.

Robert Fisk’s participation was announced earlier. Fisk is the Middle East correspondent of the Independent newspaper. He holds numerous awards for journalism, including two Amnesty International UK Press Awards and seven British International Journalist of the Year awards. During the 30 years he has been reporting on the Middle East, he has covered every major event in the region, from the Algerian Civil War to the Iranian Revolution, from the hostage crisis in Beirut to the Iran-Iraq War, from the Russian invasion of Afghanistan to Israel’s invasions of Lebanon, and from the Gulf War to the invasion and ongoing war in Iraq. His books include The Great War for Civilization: the Conquest of the Middle East.

Earlier, the organizers had announced the names of other confirmed speakers, including Jurist Geoffrey Robertson, actor and playwright Eric Bogosian, photojournalist Scout Tufankjian, novelist Chris Bohjalian, and scholars Richard Hovannisian, Debórah Dwork, Raymond Kévorkian, Roy L. Brooks, Elisa Von Joeden-Forgey, Janna Thompson, and Jermaine McCalpin.

The “Responsibility 2015” Conference is being organized by the Armenian Revolutionary Federation (ARF) Eastern U.S. Centennial Committee, under the auspices of the Armenian Genocide Centennial Committee of America, Eastern Region.

Evening sessions bringing together policymakers, political leaders, artists, and celebrities known for their activism and humanitarian work will highlight the theme of responsibility to confront past injustices and the struggle towards preventing new ones.

The conference begins with a plenary sessions on Friday March 13 and the final panel concludes on March 15 at 4:30p.m. Registration will open in February.

Photography and art exhibits with the theme of survival will be held at the same venue for the duration of the conference.

The organizing committee is comprised of the following scholars and activists: Khatchig Mouradian and Hayg Oshagan, co-chairs; George Aghjayan, Kim Hekimian, Antranig Kasbarian, Sarkis Balkhian and Henry Theriault.

Fuente: http://armenianweekly.com/2015/01/14/international-cast-journalists-speak-centennial-conference-ny/

Armenia 100 años atrás

Este año se cumplen cien años del Genocidio Armenio. Entre 1915 y 1918, unos 600.000 armenios del Imperio otomano –algunos estudios elevan la cifra hasta el millón ochocientos mil- fueron exterminados en el marco de una política diseñada para hacerlos desaparecer dela faz de la tierra. No se trataba de acabar solo con las comunidades sino también con la memoria de su presencia y los restos históricos que la demostrasen. Los cristianos armenios –al igual que los griegos y los caldeos- sufrieron arrestos, ejecuciones masivas, deportaciones y marchas extenuantes por el desierto cuya finalidad era matarlos. Se los condujo en trenes a los lugares donde iban a morir. Los soldados armenios del ejército turco fueron desarmados primero y ejecutados después. A mujeres, niños y ancianos se les reservó el mismo destino que a los hombres en edad de combatir. La destrucción de los cristianos de las seis provincias armenias del Imperio –Van, Erzurum, Mamüretulaziz, Bitlis, Diyarbekir y Sivas- había comenzado, sin embargo, antes de 1915. Entre 1894 y 1896, las Matanzas Hamidianas sembraron el terror entre la minoría cristiana del Imperio. En 1909, el escenario de la masacre fueron Adana y otras ciudades y pueblos de Cilicia. Cuando 250 intelectuales armenios fueron detenidos en Constantinopla la noche del 23 al 24 de abril de 1915, el camino a la aniquilación de su comunidad estaba ya trazado. En los días posteriores, los arrestos ascendieron a más de 2.400. Sucesivos episodios de violencia impune durante décadas habían ido jalonando la ruta que llevaba al genocidio. Por supuesto, allí donde pudieron resistir, los armenios combatieron con lo que tuvieron a mano. En algunos sitios como la Montaña de Moisés, inmortalizado por Franz Werffel en su novela “Los cuarenta días de Musa Dagh”, lograron aguantar los ataques turcos de julio a septiembre de 1915 hasta que barcos franceses y británicos pudieron rescatarlos. Hay que recordar también a los musulmanes- muchos de ellos árabes- que se negaron a colaborar con los turcos y que trataron de ayudar a los cristianos; ellos son la prueba de que se podía obrar de otra manera. Sin embargo, la mayoría de los armenios del imperio fueron asesinados y la mayor parte de su memoria borrada para siempre.

Las comunidades cristianas de Oriente Medio siguen viviendo hoy bajo la amenaza del exterminio, la conversión forzada o la ciudadanía de segunda clase con derechos restringidos o simplemente inexistentes. Todo esto persigue la desaparición de las minorías religiosas que viven bajo regímenes teocráticos islámicos. La comunidad cristiana de Irak lleva soportando años de secuestros, atentados, asesinatos, amenazas y, en general, violencia dirigida a eliminarla como minoría religiosa. El horror del Estado Islámico y la exterminación de los cristianos y los yazidíes han mostrado a todo el planeta lo que cabe esperar a los cristianos y las demás minorías religiosas oprimidas por los yihadistas.

Sin embargo, no existe solo la violencia sistemática que ejercen los bárbaros del Estado Islámico. Hay otras formas de violencia –la bomba, el asesinato, la amenaza- como las que soportaron los coptos durante el periodo funesto en que los Hermanos Musulmanes gobernaron Egipto. Si alguien creyó que los islamistas garantizarían la seguridad de los cristianos, el gobierno de Morsi demostró que el islamismo es incompatible con el respeto a las minorías y los derechos humanos. Los Hermanos se sirvieron del poder para reconducir las reformas democráticas hacia una teocracia.

En Siria, las esperanzas de un cambio hacia la democracia se han convertido en la desesperación de una guerra civil donde los demócratas han perdido en los dos bandos. A medida que los yihadistas iban secuestrando la oposición a Assad, el presidente construía un frente en el que se han alineado todos los que saben que sus únicas alternativas son resistir o morir. De nuevo, el Estado Islámico ha sido un anticipo de lo que espera a los cristianos en aquellas zonas donde los yihadistas venzan.

La historia del Oriente Medio está condicionada por la coexistencia de minorías y mayorías religiosas –cristianos, y musulmanes, chiíes y sunníes, zoroastrianos, yezidíes, etc- y por el desafío de construir sociedades democráticas en las que la ciudadanía sea más poderosa que la confesión religiosa o la lealtad tribal. Si los cristianos no pueden vivir seguros en sus propios países –allí donde sus comunidades ya vivían siglos antes del nacimiento del profeta Muhammad- la región entera habrá fracasado y seguirá debatiéndose entre laicos y religiosos, entre razón y fe, entre democracia o teocracia dejando tras de sí una pila de cadáveres.

El mundo no puede presenciar impasible una vez más la destrucción de los cristianos. Nadie fue a la guerra para proteger a los armenios. Las movilizaciones en los Estados Unidos sirvieron para crear una masa crítica que organizó envíos de ayuda humanitaria pero no impidió el exterminio. No subestimo su importancia. Conocemos lo que sucedió gracias al testimonio de misioneros y diplomáticos. Me limito a subrayar que la salvación a largo plazo de una comunidad no estriba solo en la ayuda humanitaria y que ella sola puede ser insuficiente. Temerosos de la población islámica en sus territorios, ni el Imperio británico ni el francés se movilizaron para salvar a los armenios. Sí lo hizo el ruso, con desiguales resultados, en cuyos ejércitos combatían armenios que vivían en el Imperio del Zar. Al final, la República de Armenia, primero sola y después integrada en la URSS, salvó a los armenios.

En el mes de junio del año pasado, mientras el Estado Islámico avanzaba victorioso sobre Irak, el Papa Francisco recordaba con palabras contundentes que “hoy en día hay tantos mártires en la Iglesia, muchos cristianos son perseguidos. Pensemos en el Medio Oriente, los cristianos que deben huir de las persecuciones, los cristianos asesinados por sus perseguidores.” El padre Gabriel Nadaf ha invitado a los jóvenes cristianos de lengua árabe a unirse a las Fuerzas de Defensa de Israel como forma de integrarse en la sociedad en la que viven y de abrazar un proyecto de libertad, democracia, y derechos humanos para todos. Sigue así el modelo de los drusos y los beduinos. En Siria, en Egipto, en El Líbano, en Irak desde luego, las comunidades cristianas ven con preocupación el auge del islamismo, el yihadismo y el terrorismo que los acompaña. Estos bárbaros, que asesinan en nombre de una visión perversa del Islam y matan en nombre de un Dios cuyo Nombre profanan con cada palabra y cada acción, son los enemigos de la dignidad, la libertad, la razón y todo lo que el legado de la civilización judeocristiana representa. 

El centenario del Genocidio Armenio, que se conmemora el 24 de abril, impone sobre todos nosotros el deber de recordar y la responsabilidad de que nunca se repita nada así con ningún pueblo, con ninguna comunidad, con ningún grupo religioso.

Verdad y justicia para los cristianos de Oriente Medio.






Fuente: http://www.elimparcial.es/noticia.asp?ref=146278
http://armenianweekly.com/2015/01/13/karanian-historic-armenia/

jueves, 15 de enero de 2015

CSUN Armenian Studies to Host Genocide Conference

NORTHRIDGE, Calif.—On Sat., Jan. 31, the Armenian Studies Program at California State University, Northridge (CSUN) will host a one-day conference on “The Armenian  Genocide: Accounting and Accountability.”  Held at CSUN’s Grand Salon, the conference is part of the United Armenian Council of Los Angeles’s series of Armenian Genocide Centennial events, and will be dedicated to the generations of 1915 and 2015.

Two panels will make up the morning session.  Entitled “Language as a Victim,” the first panel will be moderated by Dr. Hagop Gulludjian and will feature Dr. Vartan Matiossian on “Pleading No Context: On Uses and Abuses of the Word ‘Yeghern’”; Prof. Barlow Der Mugrdechian, “Western Armenian Language and Literature in Exile: Genocide and Its Consequences”; and Dr. Shushan Karapetian, “The Burden of Language as a Moral Obligation.”

The second morning panel will deal with “Teaching Genocide,” with Dr. Rubina Peroomian moderating.   Dr. Hasmig Baran will talk about “Content and Pedagogy of Genocide Education in the 21st Century: The Armenian Case”; Roxanne Makasjian about “Armenian Genocide Education in Secondary Schools Today”; and Dr. Kori Street about “Educating for Change: Using Testimonies in Teaching about Genocide.”

The third and fourth panels will be held in the afternoon session.  Dr. Levon Marashlian will moderate the third panel, entitled “Those Who Were Forced to Assimilate.”  It will feature the following speakers and subjects: Prof. Khatchig Mouradian, “Un-Hiding the Past: Myth-Making and the ‘Hidden Armenians’ of Turkey”; Dr. Elyse Semerdjian, “‘The Girl with the Cross Tattoo’: Field Notes on Crypto-Armenians”; and Dr. Vahram Shemmassian, “The Fate of Captive Armenian Genocide Survivors in Syria.”

The fourth panel, entitled “Legal Responses to Genocide-Related Liabilities,” will be conducted by the Armenian Bar Association (ABA).  Garo Ghazarian, Esq., will introduce the ABA and its panelists, and Armen K. Hovannisian, Esq., will moderate the panel. The speakers and their topics will be: Saro Kerkonian, Esq., “Justice for Genocide and Challenges in United States Courts”; Edvin Minassian, Esq., “Justice for Genocide and Challenges in Turkey’s Courts”; and Karnig Kerkonian, Esq., “Justice for Genocide: Opportunities and Challenges in International Courts.”

The conference will conclude with a commentary by Dr. Richard G. Hovannisian, professor emeritus at the University of California, Los Angeles (UCLA) and the first holder of the Armenian Educational Foundation Chair in Modern Armenian History at UCLA.

The conference is generously co-sponsored by the United Armenian Council of Los Angeles, the National Association of Armenian Studies and Research (NAASR), the Knights of Vartan-Los Angeles County Chapters, the Armenian Bar Association, the Armenian General Benevolent Union (AGBU), the Department of Modern and Classical Languages and Literatures at CSUN, and the Mousa Ler Association of California.  Near East Relief posters will be exhibited during the conference by the Ararat-Eskijian Museum of Mission Hills, CA.


The one-day conference begins at 9:30 a.m. and ends at 4:30 p.m. The public is cordially invited.  The parking lot is G3 on Prairie Street (on campus) at Zelzah Ave. (near Nordhoff St.) in Northridge. Parking tickets ($6 each) can be obtained at the information booth or via machines.  For more information, contact Dr. Shemmassian by e-mailing vahram.shemmassian@csun.edu or calling (818) 677-3456.


Funte: http://armenianweekly.com/2015/01/08/csun-genocide-conference/