Lanzamiento de la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos

La Fundación Luisa Hairabedian presenta la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos que tiene como objetivo informar sobre congresos, actualidad, seminarios, publicaciones, conferencias, bibliografía y postgrados relacionados a Ciencias Sociales, Estudios sobre Genocidio, Diáspora Armenia y temáticas afines

lunes, 24 de agosto de 2015

Reconocimiento a nuestro fundador, Gregorio Hairabedian.



La Comisión para la Conmemoración del Centenario del Genocidio Armenio, otorgó el sábado 22 de agosto, un diploma de reconocimiento por su labor y aporte a la causa armenia a nuestro fundador Gregorio Hairabedian en el marco del Congreso Internacional sobre Genocidio en UBA Derecho.




 Diploma de reconocimiento




Antes del reconocimiento, se llevó a cabo el panel de "Delitos de lesa humanidad en curso. Violaciones a los Derechos Humanos"; el cual estuvo a cargo de Gabriel Sivinian, compañero que luego dirigió unas palabras a Coco Hairabedian.




Agradecimiento de Gregorio Hairabedian por el reconocimiento.





viernes, 21 de agosto de 2015

Cátedra Libre de Derechos Humanos. Viernes 28 de agosto, 19 hs. Foro de Debate: Mujeres privadas de libertad



FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, LA CÁTEDRA LIBRE DE DERECHOS HUMANOS
y EL PROGRAMA DE EXTENSIÓN EN CÁRCELES - SEUBE ORGANIZAN EL 


FORO DE DEBATE: MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD
La experiencia de “Yo no fui”


Participan:

-MARÍA MEDRANO, coordinadora general de Yo No Fui.

-LILIANA CABRERA, integrante de Yo No Fui, poeta, docente del taller de poesía en el penal de Ezeiza.

-ANTONELLA TIRAVASSI, socióloga, voluntaria y docente de periodismo en Yo No Fui.

-JUAN PABLO PARCHUC, integrante del Programa de Extensión en Cárceles (Seube).

-PROYECCIÓN DEL DOCUMENTAL de MARCIA PARADISO

-LUNAS CAUTIVAS


En la Unidad Penitenciaria 31 de Ezeiza, conviven más de 200 mujeres privadas de su libertad. Madres con sus bebés. Extranjeras. Mujeres solas. Frente a la dureza de la vida intramuros, un Taller de Poesía. En el documental se narra la vida de tres protagonistas, tres mujeres, tres poetas. Investiga la capacidad liberadora de la palabra poética, la potencia del arte desde un espacio de encierro. Las protagonistas también participan de un Taller de Fotografía. Allí encuentran la posibilidad de retratarse a sí mismas. Esto las interpela en su condición de mujeres luchadoras y les restituye el poder de la mirada, desplegando una visualidad a sus vidas ocultas.


VIERNES 28 de AGOSTO – 19 hs. – AULA 129 
(Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Puán 480, CABA).






Cátedra Libre de Derechos Humanos. Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil. Facultad de Filosofía y Letras - UBA. Puán 480 Oficina 109 bis, 1er. piso - 
Tel: 4432-0606 int. 207. mails: cddhh@filo.uba.ar; clddhh@gmail.com




Fuente: http://www.clddhh.blogspot.com.ar/




jueves, 20 de agosto de 2015

Lanzamiento de la Revista del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti



Los invitamos a visitar la nueva pagina de la Revista Haroldo Conti, dialogo con el presente y el pasado.


http://www.revistaharoldo.com.ar/




Fuente: http://www.revistaharoldo.com.ar/editorial.php



Alemania reconoce por primera vez el genocidio de Namibia, el preludio de las atrocidades del III Reich

Entre 1904 y 1908, las tropas del káiser Guillermo II exterminaron consciente e intencionadamente a un alto porcentaje de las poblaciones herero y nama en la antigua colonia de África Alemana del Sudoeste, la actual Namibia. Más de cien años después, Alemania ha reconocido oficialmente que aquella matanza fue un “genocidio”, el primero del siglo XX y preámbulo de las grandes barbaridades de la Alemania nazi.
Las atrocidades cometidas por el II Reich alemán en Namibia se encuentran consignadas al detalle en el Blue Book, o Informe sobre los Nativos del Suroeste de África y sobre su trato por parte de Alemania, un documento redactado entre 1916 y 1918. En la actualidad se conserva únicamente una copia en la sede del Parlamento británico en Westminster, a pesar del compromiso de Reino Unido de destruirlo a cambio de que Alemania hiciera lo propio con otro informe sobre los crímenes cometidos por los británicos en sus colonias.

El Blue Book, cuyas conclusiones han sido recopiladas por la escritora Elise Fontenaille-N’Diaye, muestra cómo, siguiendo las órdenes del Kaiser, el general Lothar von Trotha se propuso exterminar a los dos pueblos que se habían alzado en armas en contra de la presencia colonial Alemania.

El resultado fue la emisión, los días 2 de octubre de 1904 y 22 de abril de 1905, de dos “órdenes de aniquilación” (Vernichtungsbefehl) que resultaron trágicamente eficaces: se calcula que los hereros perdieron alrededor del 80 por ciento de su población y los nama aproximadamente la mitad. A juicio de los expertos, estos crímenes entran de lleno en los términos establecidos por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de Naciones Unidas.

Alemania reconoce el genocidio
A principios de julio, y ante el escaso entusiasmo del Gobierno de Namibia por meterse en “berenjenales” políticos con la antigua potencia colonial, una delegación de descendientes de las víctimas de aquellas matanzas se trasladó a Alemania para mover cielo y tierra con un objetivo muy claro: que Berlín no solo admita que aquello fue un genocidio, sino que colabore en la repatriación de los restos de víctimas que fueron trasladados a Alemania para utilizarlos en experimentos pseudocientíficos de índole claramente racista y que ponga en marcha un proceso de reparación por los daños cometidos.

Durante su visita a Alemania, los delegados namibios fueron recibidos por el partido de La Izquierda (Die Linke), que presentó una moción en ese sentido en el Bundestag. El 8 de julio, el presidente de la Cámara, Norbert Lammert (de la Unión Demócrata Cristiana, CDU, el partido de la canciller, Angela Merkel), dio el primer paso, al declarar al semanario Die Zeit que, “según los parámetros actuales del Derecho Internacional, la represión del levantamiento de los herero fue un genocidio”.

El 9 de julio, la delegación namibia se trasladó a Londres para consultar el citado ejemplar del Blue Book, con el objetivo, según declararon al diario digital Jeune Afrique, de cambiar la posición de su propio Gobierno, cuyo apoyo a la causa es, “más que nada, nebuloso”, según explicó el exparlamentario Katuutire Kaura. “Los que tienen influencia no son los que han sufrido. Hemos decidido actuar por nosotros mismos, porque, si no, nunca pasará nada”, añadió.

La superación del genocidio es el único elemento que enturbia en la actualidad las relaciones entre Namibia y Alemania. El Gobierno de Windhoek, en poder del antiguo movimiento de liberación y actual partido político Organización del Pueblo del Suroeste Africano (SWAPO, por sus siglas en inglés) desde la independencia del país en 1990, nunca ha hecho suyas, con la suficiente contundencia, las reivindicadiones de los descendientes de las víctimas.



El Blue Book 


Los delegados namibios también acudieron en Londres al despacho de abogados británico Doughty Street Chambers, especializado en la defensa de las libertades individuales y de los derechos humanos. Como resultado de este encuentro, advirtieron de que si Alemania no accede a sus peticiones antes del 2 de octubre (aniversario de la primera orden de exterminio), deberá enfrentarse a un proceso legal en su contra.

De momento ya han comenzado las conversaciones, en las que el tema de las reparaciones será crucial. Entre masacres, expropiaciones y otros abusos, resulta difícil calcular el perjuicio económico exacto, pero los delegados no consideran exagerado reclamar mil millones de dólares por los crímenes, imprescriptibles según el Derecho Internacional, cometidos contra los hereros y los namas por el Imperio alemán.

Las presiones también fueron intensas desde la propia Alemania. El 9 de julio, con motivo del centenario del fin del dominio sobre la antigua colonia de África Alemana del Sudoeste, se puso en marcha una campaña de recogida de firmas en la que, bajo el manifiesto Völkermord ist Völkermord! (Genocidio es genocidio), se reclama al presidente del país, Joachim Gauck, al Parlamento y al Gobierno, que “reconozcan oficialmente el genocidio de los hereros y los namas". 

Asimismo, el manifiesto pide a Alemania que se disculpe públicamente por estos hechos y colabore en la identificación y devolución de los restos humanos que fueron deportados desde Namibia y otras colonias alemanas a Alemania, “donde se utilizaron para investigaciones pseudocientíficas de carácter racista”. Entre los firmantes figuran la vicepresidenta del Bundestag, Claudia Roth; el copresidente de Die Linke, Bernd Riexinger, y la exministra alemana de Desarrollo Heidemarie Wieczorek-Zeul.

Por fin, el paso más importante se produjo el 10 de julio, cuando el Gobierno de Angela Merkel admitió oficialmente que “la guerra de exterminio emprendida en Namibia entre 1904 y 1908 constituyó un crimen de guerra y un genocidio”. Se trataba de la primera vez que Berlín utilizaba este término para definir las atrocidades perpetradas por las Schutztruppe en la antigua colonia.

La antesala del nazismo
De acuerdo con lo recogido en las 200 páginas con que contaba el  Blue Book (de las que solo se conservan 49), las matanzas ordenadas por el II Reich en Namibia no sólo pueden catalogarse como el primer genocidio del siglo XX, sino que, para muchos, sirvieron de campo de entrenamiento para las que habrían de llevar a cabo los nazis apenas tres décadas más tarde.

De hecho, los nombres de los implicados son muy elocuentes, tal como recoge un elaborado informe de Jeune Afrique a partir del libro de Fontenaille-N’Diaye. Por ejemplo, el gobernador enviado por el canciller Otto von Bismarck a Namibia en 1885, en calidad de alto comisario del Reich, se llamaba Heinrich Goering y era el abuelo de uno de los hombres más próximos de Adolf Hitler, Hermann Goering.

También por aquellos años desembarcó en Swakopmund un joven médico antropólogo llamado Eugen Fischer, discípulo de Alfred Ploetz, el fundador de la eugenesia alemana. Fischer, declarado enemigo del mestizaje que estaba contribuyendo a “degenerar a la raza blanca”, llevó a cabo investigaciones pseudocientíficas con cráneos que concluyeron con la publicación del libro Fundamentos sobre la herencia humana y la higiene racial, algunos de cuyos pasajes figuran en el Mein Kampf de Hitler. El discípulo más célebre de Fischer fue nada menos que Josef Mengele, el “médico” del campo de concentración de Auschwitz.

En todo caso, el verdadero brazo exterminador del II Reich en Namibia fue el general Lothar von Trotha, quien llegó a la colonia el 11 de junio de 1904 con una reputación de brutalidad bien ganada durante sus campañas militares en África del Este y en China. Con tales prendas, Von Trotha asumió la misión de reprimir a los rebeldes hereros liderados por Samuel Maharero, que habían asesinado a 123 colonos alemanes y habían perpetrado numerosas violaciones y otros graves abusos.




Lothar von Trotha 

En agosto de ese mismo año, Von Trotha rodeó a los hereros que habían cometido el error de concentrarse en un punto concreto y ordenó a sus tropas que mataran sin piedad a todos, sin excluir a ancianos, niños ni mujeres. Los heridos fueron rematados con las bayonetas y los que pudieron escapar no tuvieron otra opción que huir al desierto, donde las tropas alemanas habían envenenado los pocos pozos de agua existentes. Los supervivientes fueron trasladados a un campo de concentración en la isla de Shark, un islote batido por los vientos en las costas de Lüderitz.

Por su parte, los namas, que también se habían rebelado contra la opresión alemana, corrieron una suerte similar. De los alrededor de 3.500 namas y hereros trasladados al campo de concentración de la isla de Shark, según Fontenaille-N’Diaye, sobrevivieron menos de 200.

Por entonces, algunos alemanes protestaron contra estos hechos. Fue el caso del misionero Friedrich Vedder, quien en 1905 escribió: “No puedo dar los detalles sobre las atrocidades de que he sido testigo, sobre todo contra mujeres y niños. Es demasiado horrible para escribir sobre ello”.

El 1916, el comandante británico Thomas O’Reilly emprendió las investigaciones contenidas en el Blue Book y en 1918 envió sus conclusiones al Parlamento y al Ministerio del Interior de su país, en el contexto de la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial. El informe apenas fue tratado durante las negociaciones del Tratado de Versalles y cayó en el olvido tras la muerte de su autor en 1919, a causa de la famosa “gripe española”.

En 1926, Reino Unido y Alemania llegaron a un acuerdo para destruir la mayor parte de los ejemplares del Blue Book, después de que Berlín amenazara con publicar su White Book sobre las atrocidades cometidas por los británicos en sus colonias. Fue el comienzo de la Omertà (una más entre las potencias mundiales) anglo-alemana sobre el primer genocidio del siglo XX, que afortunadamente ha empezado a derribarse gracias a la constancia de los de siempre.


Imágenes | http://www.namibiansun.com/ His Majesty's Stationery Office en Wikipedia




Fuente:
http://sabemosdigital.com/hoy/2129-alemania-reconoce-por-primera-vez-el-genocidio-de-namibia-el-preludio-de-las-atrocidades-del-iii-reich





Inauguración del "Espacio por la memoria de los pueblos originarios"



Este domingo 30 de agosto a partir de las 12 hs, se podrá asistir a la inauguración que cuenta con un amplio programa de actividades para disfrutar en familia.







Fuente: www.moron.gov.ar

Jornada Hacia una Distribución Igualitaria de las Tareas de Cuidado.



El interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), Pedro Mouratian; la secretaria de Igualdad de Género de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Nacional, Estela Díaz; y el secretario General de la CTA Ciudad de Buenos Aires, Eduardo López, invitan a usted a participar de la Jornada Hacia una Distribución Igualitaria de las Tareas de Cuidado. Desafíos para la Reforma de la Ley de Contrato de Trabajo en Materia de Responsabilidades Familiares Compartidas.

El evento se realizará el 20 de agosto a las 18:00 horas en la sede de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Bartolomé Mitre 1984 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


jueves, 13 de agosto de 2015

20, 21 y 22 de agosto: Congreso Internacional sobre Genocidios y Derechos Humanos en Buenos Aires, a 100 años del Genocidio Armenio.

Con la participación de reconocidas figuras nacionales e internacionales, del 20 al 22 de agosto se llevará a cabo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el Congreso Internacional sobre Genocidios y Derechos Humanos, en ocasión de conmemorarse este año el centenario del Genocidio Armenio.


Destacadas personalidades del ámbito cultural, académico, político, judicial y de organizaciones comprometidas con la defensa de los Derechos Humanos, como Adolfo Pérez Esquivel, Raúl Zaffaroni, Ricardo Gil Lavedra, Nora Cortiñas, el vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Alvaro García Linera, León Arslanian, Leandro Despouy, Daniel Rafecas, Richard Hovannisian, Henry Thérault y Claudio Avruj, entre otros importantes invitados, disertarán sobre distintos genocidios y crímenes de lesa humanidad ocurridos en la historia, analizando diferentes aspectos que se plantean en torno a esta problemática, con el eje central puesto sobre el Genocidio Armenio.

La actividad, organizada por la Comisión para la Conmemoración del Centenario del Genocidio Armenio, es  con entrada libre y gratuita y se entregarán certificados de asistencia a los interesados.


El programa completo y más detalles aquí: https://www.facebook.com/centenariodelgenocidioarmenio


Fuente: http://www.prensacentroarmenio.com.ar/