Lanzamiento de la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos

La Fundación Luisa Hairabedian presenta la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos que tiene como objetivo informar sobre congresos, actualidad, seminarios, publicaciones, conferencias, bibliografía y postgrados relacionados a Ciencias Sociales, Estudios sobre Genocidio, Diáspora Armenia y temáticas afines

miércoles, 12 de agosto de 2015

La FLH participó del proyecto "Homenaje Derechos Humanos y Sociales" dirigido y producido por Emilio Cartoy Díaz.





El 4 de Agosto, en el marco del Centenario del Genocidio Armenio,  Alexis Papazian, miembro de la FLH, participó del “Homenaje Derechos Humanos y Sociales” leyendo un fragmento de un documento histórico que describe parte de este genocidio. 





Por su parte, desde una vertiente artística y literaria, la escritora y poeta Ana Arzoumanian participó leyendo escritos alegóricos al Genocidio Armenio.








En breve esta intervención será subida a la página oficial del proyecto.

http://www.homenajederhumanos.com.ar/. Recomendamos este sitio porque reúne un vasto archivo audiovisual con la participación de una gran cantidad de personalidades comprometidas con la defensa de los DD.HH.
 
Agradecemos a Emilio Cartoy Díaz y equipo por el interés y el espacio otorgado a la Fundación y a Juan Carlos Manoukian por contactarnos a tan importante proyecto. 


Fuente: https://www.facebook.com/hairabedian

lunes, 10 de agosto de 2015

Se presentará "Un mismo árbol verde" en San Francisco - Córdoba


El sábado 15 de agosto a las 20:30 hs se presentará la obra teatral “Un mismo árbol verde” en el Teatrillo Municipal de San Francisco, protagonizada por Marta Bianchi y Silvia Kalfaian, y dirigida por Manuel Ledvabni. Esta presentación es organizada por nuestra Facultad Regional San Francisco, a través de la Secretaría de Extensión y Cultura.

“Un mismo árbol verde” es una obra de Claudia Piñeiro (Premio Clarín Novela 2006), inspirada en hechos reales. No sólo habla del genocidio de los armenios que destruyó más de un millón y medio de vidas, sino también del que tuvo lugar en nuestro país durante la dictadura de los años 1976-1983, y de la búsqueda de la verdad impulsada por la Fundación Luisa Hairabedian.


Cabe recordar que la Justicia argentina hizo lugar a la demanda por el derecho a la verdad que promovió Gregorio Hairabedian, argentino nativo, hijo de Hovannes Hairabedian y Luisa Barsumian, ante la negación sistemática del Estado de Turquía del genocidio cometido contra el pueblo armenio durante los años 1915 y 1923, entre cuyas víctimas se encontraban su familia paterna y materna, radicados en Palú y Zeitún, respectivamente. 
Se trata de una resolución inédita y promisoria, toda vez que se aplica el principio de jurisdicción universal para la investigación de un delito de lesa humanidad –como es el de genocidio- cometido fuera del territorio argentino. La acción judicial de que se trata, se inscribe en la concepción humanista de la causa y en el marco de la lucha contra la impunidad de tan aberrante flagelo delictual, sin ánimo de venganza, odio o revancha.

Por su trabajo en esta obra, Claudia Piñeiro recibió el Premio Asociación de Críticos del Espectáculo 2007 como Mejor Autora, y Marta Bianchi, como Mejor Actriz. Además Bianchi recibió el Premio María Guerrero 2007 por su labor actoral en esta obra, galardón que también se adjudicó Alberto Bellatti como Mejor Escenografía, además del Premio Florencio Sánchez 2007.
A lo largo de sus presentaciones en todo el país, “Un mismo árbol verde” contó con el auspicio de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación; el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; el Ministerio de Derechos Humanos y Sociales del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; además de ser declarada de interés Cultural y Social por el Honorable Senado de la Nación, y de interés Cultural por el Instituto Nacional del Teatro, y auspiciada por INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo).

Los interesados en adquirir las entradas para disfrutar de esta obra teatral, deben dirigirse a la UTN San Francisco, Av. De la Universidad 501, Dirección de Extensión y Cultura (Sector Cuarto Nivel), de lunes a viernes de 15.30 a 21.30. Informes: 03564-431019, internos 113 ó 133, o vía mail a cultura@sanfrancisco.utn.edu.ar. Las entradas también estarán en venta en el local de Confitería La Palma y en el Hotel Dunhill.

Fuente: https://www.facebook.com/utnsanfrancisco 

jueves, 23 de julio de 2015

"Murales por la Memoria":se inauguró la exposición de AMIA y la SIGEN

Itongadol.- El miércoles 15 de èste mes, se inauguró oficialmente "Murales por la Memoria", la exposición que reúne  las obras de seis grandes artistas que participaron del proyecto  encarado de manera conjunta  en el año 2007 por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), para contribuir desde el arte a detener el trabajo cotidiano y corrosivo del olvido.

La tragedia de la Shoá, Malvinas, el atentado a la AMIA, el genocidio armenio, los desaparecidos durante la última dictadura militar en la Argentina y la lucha de los pueblos originarios de nuestro territorio, son los seis grandes temas presentes en  “Murales por la Memoria”, en los que participan los artistas Mariano Sapia, Leonardo, Faradje, Omar Panosetti, Claudio Gallina, Diego Perrotta, y Leonel Luna.

“El  proyecto  nació ante la posibilidad de reflexionar sobre qué acontecimientos nacionales e internacionales no nos deberíamos olvidar. Así se gestaron y se crearon seis grandes murales de artistas muy talentosos y comprometidos que se sumaron al proyecto. La exposición que inauguramos reúne por primera vez en un mismo lugar todos los murales que integran el programa,” explica Elio Kapszuk, curador y responsable del Espacio de Arte AMIA.

“Recordar, no olvidar, es una decisión tanto individual como colectiva. Es un ejercicio permanente que debe ser apuntalado por acciones conmemorativas pensadas en forma integral y multidisciplinaria, como lo es esta muestra que inauguramos en el Espacio MultiArte SIGEN” concluyó Kapszuk.

Las obras de “Murales por la Memoria”

Con entrada libre y gratuita, la muestra puede visitarse en el Espacio MultiArte SIGEN, ubicado en la planta baja de Av. Corrientes 381,  durante los días hábiles de 9 a 18 hs.

La serie “Murales por  la Memoria” está integrada por las siguientes obras:

-Olvido Terminal de Mariano Sapia. Relata la tragedia de la Shoá.
-Memoria Argentina de Omar Panosetti. Nos remonta a los primeros instantes posteriores a la destrucción de la AMIA el 18 de julio de 1994 a las 9:53 hs.
-Rostros para la Memoria de Diego Perrotta. Fue el tercer mural de la serie y constituye un homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura militar en la Argentina.
-Claudio Gallina trabajó a partir de la pregunta  “¿Quién se acuerda del Genocidio Armenio?”, que da título a su obra, la cual aborda el genocidio y la lucha por lograr el reconocimiento del mismo.
-El origen de los pueblos, de Leonel Luna, obra que tiene como centro a los pueblos originarios de nuestro territorio.
-Por último, la obra “El Hundimiento”, de Eduardo Faradje rinde homenaje a quienes perdieron la vida en la guerra de Malvinas.

Fuente: http://itongadol.com/noticias/val/88346/murales-por-la-memoria-manana-se-inaugura-la-exposicion-de-amia-y-la-sigen.html

miércoles, 15 de julio de 2015

Piden a Alemania reconocer el genocidio de los Herero y Nama

Una campaña de recogida de firmas en internet pide a Alemania que reconozca oficialmente como genocidio las masacres cometidas contra las comunidades ovaherero y nama en la entonces colonia de África del Sudoeste Alemana (actual Namibia).

"El 9 de julio de 2015, en el centenario del fin del dominio colonial en la actual Namibia, pedimos al presidente de Alemania, al Parlamento alemán y al Gobierno alemán reconocer oficialmente el genocidio de los ovaherero y nama", afirma el manifiesto 'Völkermord ist Völkermord!' (Genocidio es genocidio).

Los firmantes también reclaman el perdón público de las autoridades alemanas y la identificación y devolución de los restos humanos deportados de Namibia y otras colonias alemanas a Alemania — donde se utilizaron para investigaciones pseudocientíficas de carácter racista-, así como la apertura de un diálogo con los descendientes de las víctimas y el Gobierno namibio para establecer reparaciones y medidas de reconciliación.

Entre los firmantes se encuentran destacados políticos y académicos, como la vicepresidenta del Bundestag (Parlamento), Claudia Roth, el copresidente de La Izquierda, Bernd Riexinger, o la exministra alemana de Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul.

El listado completo de firmas se entregará el próximo lunes al presidente de Alemania, Joachim Gauck, que recibirá a una delegación de representantes de las comunidades ovaherero y nama.

El manifiesto recuerda brevemente la historia de estas comunidades africanas, que se rebelaron contra el dominio colonial alemán a comienzos de siglo XX, y la represión de las autoridades del Reich, en especial la orden de aniquilar (Vernichtungsbefehl) a los herero del comandante Lothar von Trotha en 1904.

"Dentro de las fronteras alemanas todo herero con o sin armas, con ganado o sin él, será abatido, sin excluir a mujeres ni niños", ordenó von Trotha.


Alemania no reconoce las masacres de los pueblos ovaherero y nama como genocidio, a pesar de que muchos historiadores consideran que se ajusta a la definición de genocidio de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de Naciones Unidas y constituye, por lo tanto, el primer genocidio del siglo XX.

Los organizadores de la campaña esperan que el centenario del genocidio armenio sirva para dar más visibilidad a su iniciativa.

También Grecia reclamó a comienzos de año reparaciones a Alemania, en este caso por la ocupación nazi: según los últimos datos del Ministerio de Finanzas de Grecia, Alemania debe pagar más de 278,700 millones de euros en compensación a los daños inflingidos a la economía del país durante la ocupación de 1941-1944 y por el empréstito forzado de "ocupación".



Lea más en http://mundo.sputniknews.com/africa/20150703/1038954404.html#ixzz3f5oaSa83

lunes, 6 de julio de 2015

Debate en el Centro Cultural Haroldo Conti: “Sigue habiendo operadores políticos del negacionismo que prefieren el silencio”

Durante la noche del jueves 2 de julio se realizó un debate sobre el Genocidio Armenio en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, con la participación de Alfonso Tabakian, director regional del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica, Federico Gaitán Hairabedian, presidente de la Fundación Luisa Hairabedian, el sociólogo y Dr. en Ciencias Sociales, Daniel Feierstein, la escritora Ana Arzoumanian y el director del espacio de la memoria, Eduardo Jozami.

La actividad se llevó adelante en el marco de la muestra “Memorias del Genocidio Armenio. 100 años contra la negación y el olvido” en el Centro Cultural, que se había inaugurado con la colaboración del Consejo Nacional Armenio el pasado 24 de abril, día en que se conmemoró en todo el mundo el centenario del genocidio contra el pueblo armenio, y se extenderá hasta el 15 de agosto.

Alfonso Tabakian abrió el debate haciendo referencia a la negación “como la etapa final del genocidio”. En el ámbito internacional, remarcó que “si hay negociaciones para tener vínculos económicos o diplomáticos, las cuestiones de derechos humanos no deben ser la mercancía de cambio”. Tabakian subrayó que “Argentina es un paradigma de éxito del reconocimiento” ya que “los tres poderes han reconocido el Genocidio Armenio”, pero también manifestó que “sigue habiendo operadores políticos del negacionismo que prefieren el silencio, siendo cómplices de la impunidad”.


Federico Gaitán Hairabedian hizo referencia a los reconocimientos por parte de Argentina, con énfasis en el juicio que llevó adelante su abuelo Gregorio Hairabedian, mientras que Ana Arzoumanian habló de un “genocidio cultural” llevado adelante por el Estado turco.

Daniel Feierstein indicó que “la importancia del reconocimiento es poner en cuestión que esa nueva identidad turca moderna se constituye sobre la base de la destrucción de una parte de sí. Para poder tener algún futuro que no se base en el terror y el aniquilamiento, necesita reconocer aquello que era parte de sí, reconocerlo en tanto conjunto y sociedad”.

Por último, Eduardo Jozami destacó el fortalecimiento de la relación del espacio de la memoria con la comunidad armenia y el tema del genocidio. “Era frecuente escuchar que los Jóvenes Turcos habían conducido un proceso de democratización de la sociedad, de modernización en la salida del Imperio Otomano y que Mustafá Kemal era una figura que merecía ser reverenciada como líder nacional que era un agente de la modernización y, para cierta corriente de izquierda nacional, un modelo del proceso de constitución de una burguesía nacional y un Estado. En esos comentarios, generalmente no se hacía mención al genocidio de los armenios. Aparecía como un costo que bien valía la pena pagar puesto que la transformación había sido tan importante. Del mismo modo que la construcción de un Estado en Argentina tuvo como costo el aniquilamiento de los pueblos originarios”.


Fuente: www.http://palermonline.com.ar/wordpress/?p=44301

sábado, 13 de junio de 2015

Beyond the Brazilian Vote: Three Decades of Activism and Counting

On May 29, many Armenian news outlets reported with enthusiasm that Brazil had joined the list of nations that recognize the Armenian Genocide. Although the basis for the announcement in the Armenian press was information provided by Armenia’s Ministry of Foreign Affairs —which in turn was based on information disseminated by Armenia’s Embassy in Brazil—no Brazilian press agency had confirmed the recognition; neither had Brazil’s Embassy in Yerevan. A few hours later, the Brazilian Senator from São Paulo, Aloysio Nunes Ferreira, from the Brazilian Social Democracy Party (PSDB) posted on his Facebook page that the “vote of solidarity” (request no. 550/2015), which was co-sponsored by himself and José Serra (also from São Paulo’s PSDB), had been adopted by the Federal Senate. Yet, the request was only submitted to and approved by the Committee of Foreign Relations and National Defense of the Senate, chaired by Aloysio Nunes himself.

While both the Republic of Armenia and the diaspora were trying to understand what this approval meant, the Senate put the matter to a vote during its Plenary Meeting of June 2, presented by Nunes and Serra and signed by 52 other Senators (out of a total of 81). During this critical meeting, all of the political parties represented in the Senate recommended voting in favor of the resolution. The ensuing unanimous approval by the Senate reflected the strength of the Armenian community in Brazil, with its many institutions that are able to articulate political goals and engage in effective advocacy ahead of the vote.

The Brazilian flag added to the flags of countries recognizing the Armenian Genocide at Northern University in Yerevan (Photo: Heitor Loureiro)


It is clear that the atmosphere created by the Centennial of the Armenian Genocide in April helped this process. Never before had Brazilian society been exposed to this much information about Armenia and the genocide. The Centennial was visible in the mainstream media, driven by news of various governments that were supporting recognition and, most significantly, Pope Francis’ speech urging recognition. It is important to note here that Brazil has the largest Roman Catholic community in the world.

However, we cannot claim that the Centennial was the only driving force behind this victory by the Armenian community in Brazil. We have to take into account the work that the community has been doing since the re-democratization of the country in 1985, especially in São Paulo. In the first half of the 1980’s, still under the military regime’s rule, the Armenians of São Paulo began a campaign to change a subway station’s name to “Armenia Station.” This initiative started a political discussion that continues today, particularly with then-governor of São Paulo Franco Montoro, from the Brazilian Democratic Movement (currently PMDB), and some of his allies, such as Fernando Gasparian. These men would found the PSDB, the main political ally of the Armenians in Brazil. The PMDB/Social Democrats ruled the country between 1994 and 2002 under Fernando Henrique Cardoso (FHC), Gasparian’s close friend. In the FHC government, the banker Varujan Burmaian was appointed as the ambassador of Brazil to Armenia.

In May 1989, the Legislative Assembly of the State of São Paulo passed law no. 6,468, creating the “Day of solidarity with the Armenian People,” which was sponsored by deputy Abdo Haddad. This law represents the recognition by the state of São Paulo of the Armenian massacres. But it was only on April 23 of this year that the same Assembly passed a new law (no. 15,813) that defines the events of 1915 as genocide and uses the term, which was absent in the 1989 law. The law designates April 24 as the “day of recognition and remembrance to the victims of the Genocide of the Armenian People.” This law was sponsored by deputy Pedro Tobias, from PSDB.

Interestingly, despite having the sympathy of FHC and his party, PSDB, the Armenian Cause hit a dormant period in Brazil in the 1990’s. The years of neoliberalism and the country’s deep economic crisis affected the Armenian community in São Paulo, where institutions were (and still are) supported by businessmen. Since 2003, during the Lula da Silva government, the Workers Party (PT) of Brazil underwent a period of large economic growth, which led to the establishment of a large and emerging middle class. The spread of technology and internet in the country provided an opportunity for those with Armenian ancestry to connect with their roots through the use of social media networks; this generated the revival of some Armenian institutions in Brazil, which had been facing collapse since the early 1990’s. This new wave of mobilization, combined with a political-economic tailwind, led Armenians to resume their activism in the country’s political arena. In 2007, the Brazilian chapter of the Armenian National Committee of South America (also known as CNA) received the support of the Federal Deputy Arnaldo Faria de Sá (Brazilian Labor Party, PTB, from São Paulo) to present draft bill no. 899/07, which would create the “day of tolerance and respect among peoples, in recognition to the Genocide perpetrated against the Armenians.” The following year, however, strong opposition from Federal Deputy Arnon Bezerra (PTB from Ceará) led Faria de Sá, in accordance with the CNA, to withdraw the draft bill, fearing a political defeat.

However, in 2011, the nationally acclaimed actor and Federal Deputy Stepan Nercessian (Popular Socialist Party, PPS, from Rio de Janeiro) publicly urged the Brazilian government to recognize the Armenian Genocide. A year later, Federal Deputy Walter Feldman (PSDB from São Paulo) presented draft bill no. 3,190/2012 that would penalize the denial of the Armenian Genocide in Brazil, following the introduction of a similar draft bill that was being debated in France. For various reasons, none of these drafts passed.

While these draft resolutions were being discussed in Congress, the Brazilian government and the Ministry of External Relations were nurturing close ties with Turkey. In 2010, President da Silva met with then-Turkish Prime Minister Recep Tayyip Erdogan to mediate the Iranian nuclear program. Turkey had become a strategic partner of Brazil during the PT government, which worked to create alliances with countries from the so-called “Global South.” When confronted about the Armenian Genocide issue, the official response from the government was that relations between Armenians and Turks were not a Brazilian issue.

Beginning in 2010, the Armenian community received new impetus when the Embassy of the Republic of Armenia in Brazil was created and then-Consul General Ashot Yeghiazaryan was promoted to ambassador. Meanwhile, the General Consulate in São Paulo was headed by Hilda Diruhi Burmaian, the widow of Varujan Burmaian, the former ambassador of Brazil to Armenia. The nomination of Hilda Burmaian, who is well known and respected in the Armenian community, brought the community closer to the Republic of Armenia, and led both sides to work together in seeking common objectives. In addition, the reorganization of the local chapters of the Armenian National Committee and the Armenian Revolutionary Federation (ARF), and the infusion of their boards with young members, brought about a new approach towards the Armenian Cause, especially in the use of social media. It is important to underscore here the creation of the websiteEstação Armênia, one of the most important media services of Armenians in Latin America, among other efforts by other institutions, such as the Armenian General Benevolent Union (AGBU).

On April 24, 2009, then-Governor of São Paulo José Serra published an article in the main Brazilian newspaper entitled, “No genocide may be forgotten,” which was well received by the Armenian community. Serra would become the opposition candidate in the 2010 presidential elections, losing the run to Dilma Rousseff, from the PT. The little enthusiasm shown by the ruling party toward issues important to Armenians led the community to instead give its support to Serra and the PSDB, the main opposition party. PSDB, keeping an eye on the votes from the Armenian community in Brazil (which party leaders estimated to be around 100,000, though the real numbers are closer to 40,000), accepted the mission of taking the Armenian Cause to the National Congress.

The turning point for the Armenian Cause in Brazil came in 2014. First, because the imminence of the Centennial led the community to work towards a common agenda for the first time in decades. The “Brazilian Committee for the Recognition of the Armenian Genocide” unified all institutions in different working groups to propose activities that would raise awareness of the Armenian Cause in Brazilian society. The various institutions nevertheless held parallel activities, such as a demonstration organized by the ANC and ARF in front of the Turkish Consulate in São Paulo, where hundreds gathered. Similarly, during the presidential and parliamentary elections in 2014, representatives of the Armenian community sought candidates and asked for support towards recognition. Serra, then Senate candidate, was one of the politicians who met with these representatives. Once elected, in 2015, Serra had the support of his fellow Aloysio Nunes Ferreira, who proposed the resolution that was approved by the Senate in June 2015.

It remains to be seen what this approval means. It is necessary to highlight, as we are reminded by Flávio de Leão Bastos Pereira, a lecturer of constitutional law at Mackenzie University, that Brazil is a presidential federal republic with a bicameral congress, in which the Chamber of Deputies stands for the Brazilian people and the Federal Senate represents the states of the federation. Technically, this unanimous approval during the Senate’s plenary meeting constitutes recognition of the Armenian Genocide by all Brazilian states, but not recognition by the Brazilian people (represented by the Chamber) nor the Brazilian state. In accordance with the Brazilian constitutional political system, to say that Brazil effectively recognizes the Armenian Genocide, we would need a legislative decree edited and approved by the Chamber of Deputies, which would be ratified by a presidential decree, since the president of the republic is both the head of government and the head of state before the international community. Another possibility, according to Article 84, item VIII, of the Constitution of the Federative Republic of Brazil of 1988, would be the recognition of the genocide by the executive power, followed by ratification by the National Congress. It is worth noting that request no. 550, approved by the Senate, does not have the force of national law, unlike what happened in Argentina and Uruguay, which have similar political systems and recognize the Armenian Genocide.

The approval of this vote of solidarity doubtless reflects the hard work by the Armenian community in Brazil over the last 30 years, and especially over the last 12 months. However, it is still too early to celebrate and consider the mission accomplished. It is essential to resume attempts to get the Armenian Genocide recognized by the executive power in order to impact Brazilian foreign policy regarding the Armenian Cause. The victory in the Senate has implications, predominately in domestic affairs, as it showed the ability of the Armenian community in Brazil to lead the political class to support their interests. While this discussion is only among the politicians who are “friends of the Armenian Cause,” Brazil remains vulnerable to the Turkish-Azeri lobby, whose influence has increased over the past few years.

One day after the voting, the Brazilian ambassador in Ankara was recalled for clarifications. Five days later, Ankara recalled its ambassador in Brazil for consultations. The Brazilian Ministry of External Relations states the Senate passed the resolution in observance of the constitutional prerogative on the principle of the separation of powers. The Brazilian government also states that relations with Turkey are defined by both parties as “strategic” and that it hopes for the normalization of bilateral relations as soon as possible. In the year that marks the Centennial, it seems the Armenian Genocide is on the Brazilian political agenda to stay.


Heitor Loureiro is a Ph.D. candidate in history at the São Paulo State University in Brazil, as well as a CAPES Foundation visiting scholar at the “Matenadaran” Scientific Research Institute in Yerevan.
By Heitor Loureiro on June 12, 2015 in Headline, Op-Eds